Un combatiente de las fuerzas anti-Gaddafi apunta al tunel en el que el ex lider estuvo escondido en Sirte antes de ser capturado.
Después del anárquico drama de la captura y matanza de Muammar Gaddafi, los nuevos líderes de Libia discutían el viernes sobre qué hacer con su cadáver mientras los libios, y el resto del mundo, esperaban el lanzamiento formal de una nueva era democrática.
Un periodista de Reuters vio el cadáver, con un orificio de bala en un costado de la cabeza, yaciendo en una gran cámara frigorífica en una zona del antiguo mercado en Misrata, adonde fue llevado el ex hombre fuerte de Libia de 69 años después de su matanza el jueves en su ciudad natal de Sirte.
Un comandante local dijo que el ex líder libio será enterrado con dignidad según el rito musulmán dentro de las primeras 24 horas de su muerte, pero el lugar aún no fue decidido. Un alto funcionario del Consejo Nacional de Transición (CNT) dijo a Reuters que había diferencias entre los altos mandos sobre cuál debería ser su último lugar de descanso.
"No se están poniendo de acuerdo sobre el lugar del entierro. Según el Islam debería haber sido enterrado rápidamente, pero tienen que llegar a un acuerdo sobre si es enterrado en Misrata, Sirte o en otro lugar", dijo el funcionario, bajo condición de anonimato.
Con las expectativas altas sobre que una declaración formal de "liberación" podría llegar el sábado, inciando una cuenta regresiva para establecer una nueva Constitución y elecciones, el ministro de Petróleo interino dijo que estaba instando a todos los colegas a mantener el cuerpo frío por algunos días más para asegurar que no hubiera dudas de que Gaddafi estaba muerto.
Las discusiones sobre dónde y cuándo disponer de los restos, así como los del hijo de Gaddafi Mo'tassim, siguieron a la sorpresa y confusión el jueves por su captura y muerte y servirá como un recordatorio de los desafíos que enfrenta cualquier nueva administración para imponer el orden sobre un país repleto de armas y grupos armados.
Funcionarios del CNT dijeron que otro hijo de Gaddafi, su aparente sucesor Saif al-Islam, estaría en los alrededores de Sirte, pero sus perspectivas de presentar un desafío serio ya no existían. Los combatientes de Misrata, la tercera ciudad de Libia cuyo asedio por parte de las fuerzas de Gaddafi se convirtió en un símbolo de la revuelta, fueron rápidos para llevar los cuerpos a su territorio y se han vuelto uno de los grupos más prominentes que presionan por tener un mayor papel en el Gobierno.
Una declaración de liberación del régimen de 42 años también formalizará un traslado del Gobierno desde Bengasi, la segunda ciudad y hogar de la primera rebelión, en el este, a Trípoli, la capital, en el oeste del país, según los planes actuales. Pero funcionario del CNT aún no tenían claro si la declaración la harían en Bengasi o en Trípoli.
RIVALIDADES
Las largas rivalidades regionales en un país unido solamente por un régimen colonial italiano en la década de 1930 son parte de un complejo panorama de divisiones tribales y étnicas que Gaddafi explotó por momentos para controlar el país de 6 millones de habitantes con sustanciales recursos de gas y petróleo.
Mientras las potencias de la OTAN se preparaban para reducir su misión de apoyo aéreo, que ayudó a derrocar a Gaddafi desde Trípoli hace dos meses, la secretaria de Estado estadounidense Hillary Clinton dijo que su muerte marcaba el inicio de una "nueva era".
El ministro de Petróleo, Ali Tarhouni, dijo a Reuters que esperaba ser nombrado primer ministro la semana próxima mientras comenzaba una nueva fase de transición hacia la democracia. El funcionario indicó que pensar en un período de ocho meses para establecer una nueva Constitución sería optimista. La confusión sobre la muerte de Gaddafi era un recordatorio de los desafíos que enfrentan los libios para imponer orden en medio del caos, un legado de los ocho meses de un violento conflicto.
La muerte o captura de destacados colaboradores, entre ellos posiblemente dos de sus hijos, cuando una caravana blindada desafió los bombardeos de la OTAN e intentó huir de la ciudad, podría calmar los temores de que las fuerzas leales se reagrupen.
Sin embargo, un video tomado con un teléfono celular que muestra a un hombre que parece ser Gaddafi vivo y recibiendo golpes podría exacerbar a sus simpatizantes. El primer ministro interino, Mahmoud Jibril, dijo el jueves que Gaddafi fue impactado durante "fuego cruzado" mientras era llevado al hospital, pero la mayoría de los libios, incluyendo funcionarios, parecían tener dudas sobre que fue probablemente asesinado por sus captores.
A medida que se conocían las noticias de su muerte, muchas personas salieron a las calles a festejar. Combatientes lanzaron tiros al aire, gritando "Allahu Akbar". "Recibió un disparo en la cabeza", dijo Jibril, añadiendo que no estaba claro qué lado había disparado.
REACCIONES
El presidente francés Nicolas Sarkozy, que dirigió junto a Gran Bretaña la campaña de la OTAN para apoyar la revuelta rebelde, elogió el inesperado devenir de los acontecimientos. Había pocas evidencias de que Gaddafi se encontrara en Sirte. Pero también aludió a los temores de que, sin el elemento común de odio contra Gaddafi, Libia pueda sumirse en disputas internas similares a las que vivió Irak luego de la caída de Saddam Hussein.
"La liberación de Sirte debe señalar el comienzo de un proceso acordado por el CNT para establecer un sistema democrático en el que todos los grupos en el país tengan su lugar y donde las libertades fundamentales estén garantizadas", dijo en un comunicado.
Nabil Elaraby, jefe de la Liga Arabe que en marzo dio a las acciones de la OTAN un sello de aprobación regional al apoyar una zona de exclusión aérea sobre Libia, llamó a la unidad.
Los libios deberían "superar las heridas del pasado y mirar hacia el futuro lejos de sentimientos de odio y venganza", dijo Elaraby según citas difundidas por la agencia estatal de noticias de Egipto MENA. China se hizo eco a los llamados de unidad, diciendo que Libia necesita un "proceso político inclusivo".
La OTAN dijo que reducirá paulatinamente su misión militar.