Ver a Gwyneth Paltrow en una película, por breve que sea su papel, se ha convertido en un privilegio.
La
actriz, que con sólo 26 años consiguió el codiciado Oscar, ha decidido
dar prioridad absoluta a su esposo, Chris Martin (vocalista de Coldplay)
y sus hijos Apple, de siete años y Moses, de cinco.
Subida en
unos tacones de vértigo, casi tropieza al sentarse en la mesa ubicada en
un rincón del majestuoso palacio veneciano donde se llevó a cabo la
entrevista. “¡Tengo ganas de tirar los zapatos al canal!”, comenta entre
risas la actriz a la que Soderbergh le dio el pretexto perfecto para
salir de casa unos días con su personaje de una madre de familia que
muere al poco tiempo de contraer un extraño virus en Contagio, cinta que
actualmente está en cartelera.
“La verdad es que quería trabajar
con Steven y estaba dispuesta a hacer lo que me pidiera, cuando supe
que era un papel muy pequeño, que me permitiría rodar un par de días y
luego llegar a tiempo a casa para llevar a los niños al colegio dije que
sí de inmediato. Es el trabajo perfecto”, comenta Paltrow.
Mejor en casa
Según
afirma, lograr un balance entre su carrera y su familia le ha hecho
renunciar a muchos proyectos. “No he protagonizado ninguna película
desde que nació mi hija Apple porque eso implica pasar demasiado tiempo
fuera de casa. Por ello no acepto personajes principales, tampoco filmo
más de una película al año y para hacerla debe ser un rodaje en el que
pueda estar en un mismo lugar, pero no dando tumbos de un lado a otro.
Es duro, pero no quiero que alguien más críe a mis hijos”, comenta la
actriz, quien añade que “me he perdido muchas oportunidades de hacer
grandes películas pero me tranquiliza ver cómo Meryl Streep sigue
haciendo cosas interesantes. Confío en que el tiempo me dará la razón”.
Lo que el Oscar no cambia
Algo
que sin duda le ha ayudado a tomarse las cosas con calma es saber que
tiene un Oscar en la estantería de su casa. “Fue bueno conseguirlo tan
pronto porque ya lo tengo, ya no necesito preocuparme por lograrlo y
estar obsesionada con él a los 70 años. Claro que era algo que deseaba y
que disfruté mucho, pero con el tiempo me he dado cuenta de que no
significa nada”.
Finalmente, Paltrow afirma que “un Oscar no
cambia la persona que eres, ni la madre, esposa y amiga que quieres ser,
tus valores, tu ética, el cómo te comportas con los demás, es sólo una
cosa que tienes en casa, muy satisfactoria, pero nada más. Ahora me
siento libre de hacer lo que quiera”.
POR CIERTO
Una ganadora
Además del Oscar a Mejor actriz en 1998 por su actuación en Shakespeare enamorado, Gwyneth
Paltrow
ha ganado otros premios como el Globo de Oro en 1998, también por
Shakespeare enamorado, película que también le valió el premio otorgado
por el Sindicato de actores.
En 2005 fue nominada de nuevo al
Globo de Oro como Mejor actriz por su actuación en La verdad oculta.
Ganó un Premio Emmy en 2011 como Mejor actriz invitada por su
participación en la comedia Glee.